Cómo Afrontar un Divorcio con una Persona Tóxica

Featured Video Play Icon

Cómo Afrontar un Divorcio con una Persona Tóxica

480 360 ProactiveLife

Un divorcio puede resultar terriblemente duro a nivel emocional. Cuando te divorcias de una persona narcisista, psicópata o en definitiva tóxica la situación va a ser mucho peor y debes estar preparado para afrontarla de la mejora manera posible.

El hecho de que tengan niveles de empatía muy bajos hace que no tengan límites a la hora de intentar dañar a su expareja, incluso si eso implica involucrar a los hijos en común.

Si crees que este puede ser tu caso es importante que sigas una serie de pautas a fin de que tanto tú como tus hijos podáis salir lo mejor parados posible.

 

¿Cómo actúan?

Debido a la elevada carga emocional que supone un divorcio muchas personas muestran rasgos que pueden parecer propios de una persona disfuncional pero que en realidad responden a la incapacidad de gestionar adecuadamente la ruptura. En estos casos por lo general la persona suele volver a un estado normal y la situación se normaliza.

A pesar de la dificultad de diferenciar sin ningún género de dudas a alguien tóxico durante un divorcio, hay una serie de características que, aunque no son determinantes, pueden ayudar a tener una idea de a quién te estás enfrentando en realidad.

Una persona tóxica debe necesariamente haber manifestado su escasa empatía durante la relación, el divorcio es solo una extensión de ese comportamiento.

Una característica fundamental es el deseo de ganar a toda costa lo que ellos ven como una guerra. Los rasgos narcisistas que ya han demostrado durante la relación se ven multiplicados y no dudan en usar a los hijos como armas contra el otro padre, ya sea impidiendo una relación fluida o hablando mal del otro progenitor, algo propio de este tipo de individuos.

También es habitual que lleven a cabo todo tipo de acusaciones llegando incluso a poner denuncias falsas o, algo muy habitual, acusar a la otra persona de ser un enfermo mental o algo mucho peor.

Otra manifestación de esta disfuncionalidad es la incapacidad de cooperar en las negociaciones. Si durante la relación ya había un juego de suma cero ahora ya se manifiesta fuera de toda duda. Estas personas están ahí para ganar y sobre todo para que la otra persona pierda. Llevar a cabo una negociación para alcanzar un punto en común es casi imposible para estos individuos. Ellos deben sentir que la otra persona pierde, incluso cuando ellos han sido los que han iniciado el proceso de divorcio.

Tras la separación las interacciones siempre son impersonales y tratan a su expareja como si fuese un desconocido y no hubiese habido relación alguna. De hecho para ellos realmente no la ha habido, ya que estas personas no llegan a sentir apego real durante la relación. No dudarán en hacer ostentación pública de la felicidad que sienten tras la ruptura, ya sea con su nueva pareja o simplemente ante el hecho de haberse librado de la persona con quien compartían su vida hasta hace poco.

Otra característica es la de usar las salas de los juzgados como una oportunidad más para hacerse las víctimas inocentes y presentar a su expareja como alguien enfermo, dañino o ambas cosas. Siempre con el objetivo de obtener el mayor número de prebendas posibles por parte de los jueces y preservar su imagen de víctima inocente.

Los narcisistas suelen tener una necesidad acuciante de mantener una imagen pública intachable, esto favorece que lleven a cabo una exagerada campaña de difamación de la expareja. También se presentarán como víctimas inocentes ante su entorno y esto generalmente les permitirá crear un grupo de seguidores. Estos individuos actuarán como adláteres de la persona tóxica y pueden aparecer como testigos falsos en los juicios o llevar a cabo otro tipo de acciones siempre a fin de conseguir la aprobación de la persona disfuncional.

 

¿Cómo defenderse?

En todo divorcio mantener la calma es importante pero en este caso es fundamental hacerlo desde el primer momento. Los insultos e injusticias de los que son víctimas las exparejas de estos individuos pueden llevar a actuar de un modo emocional y con ello cometer errores fatales.

Estas son las pautas que debes seguir si crees que puedes estar enfrentándote a uno de estos individuos:

 

 Las comunicaciones mediante correos electrónicos

Un comportamiento propio de las personas tóxicas es intentar sacar de quicio a la otra persona mediante acusaciones falsas y mentiras de todo tipo. Esto hace necesario tener todas las comunicaciones por escrito y evitar cualquier interacción en persona.

Emplear exclusivamente el correo electrónico también te permitirá tomarte un tiempo para calmarte antes de responder a las acusaciones y faltas de respeto que con toda seguridad llevará a cabo para hacerte actuar de un modo reactivo y poder validar así sus acusaciones.

Otra opción muy buena, al menos hasta que termine el divorcio, es dejar que sean los abogados los que se encarguen de todas las comunicaciones.

 

Borra a la otra persona por completo de tu vida

Si durante la relación tu expareja ya intentaba hacerte daño de una manera insidiosa ahora lo hará sin miramientos. Es difícil de aceptar pero tienes que entender que tu expareja es una persona muy dañina en tu vida y debes alejarte lo máximo posible. No dudará en emplear las redes sociales, el móvil o cualquier instrumento a su alcance para hacer alardes de felicidad a fin de hacer que te sientas mucho peor. Si ha triangulado durante la relación o tiene una nueva pareja al poco tiempo, como suele ser en la inmensa mayoría de los casos, intentará mostrarla al mundo como la mejor que ha tenido y siempre denostando a la anterior, es decir, a ti.

Si has desarrollado cierto grado de apego, aunque sea traumático, debes alejarte completamente y evitar cualquier estímulo que te recuerde a tu expareja. Debes deshacerte de fotos, mensajes, regalos y bloquearla en todas las redes sociales. Si tenéis hijos en común emplea el correo electrónico como único canal y el teléfono para emergencias.

Lo ideal para los hijos es siempre que los padres mantengan una relación respetuosa y si puede ser cordial pero una persona tóxica nunca va a permitir que eso ocurra. Aunque sea duro debes aprender a ser padre sin contar con la otra persona para nada. Si intentas razonar una y otra vez para calmar la situación por el bien de tus hijos y la otra persona sigue con la misma actitud es una señal inequívoca de que tienes delante alguien dañino.

Tal vez la realidad te sea difícil de aceptar pero esa persona es tu enemiga y alguien de quien tienes que protegerte. Debes tener en cuenta que nunca hubo apego por la otra parte y ahora que ya no estáis juntos su objetivo número uno es intentar que tu vida sea lo más dura posible para sentir que la suya es mucho mejor. Si lo permites puede llegar a conseguirlo.

 

No demuestres emociones

Si hay hijos, y por lo tanto la necesidad de comunicarse, es importante no dejarse influir por la actitud de la otra persona. Emplear un lenguaje correcto, despersonalizado y sin emoción alguna ayuda a que la persona tóxica sienta que ya no puede obtener nada de la expareja y se aleje. Demostrar cualquier emoción, tanto negativa como positiva, es un error terrible ya que alimenta el ego de estos individuos y puede llevar a que prosigan en su actitud disfuncional con más profusión de lo que lo harían en otro caso.

Es importante recordar que el principal objetivo de estas personas en las comunicaciones es denostar a la expareja y manifestar una falsa superioridad y no exclusivamente transmitir información. Cuando tengas que comunicarte limítate a hacerlo en un tono neutro e informativo y responde solo cuando sea necesario.

Debes tener presente que estás tratando con una persona disfuncional y sus opiniones no pueden ser tenidas en cuenta del mismo modo en que lo harías si viniesen de una persona sana y madura. Aléjate de la situación disfuncional y no la alimentes más, eso te ayudará a seguir con tu vida.

 

Rodéate de gente de confianza

La campaña de difamación que llevan acabo estos individuos puede hacer que varias personas de tu entorno se distancien o demuestren una actitud negativa hacia ti. Si te has separado de una persona tóxica no resulta conveniente mantener amigos en común. No intentes demostrar a nadie de tu entorno que eres una buena persona o que la otra persona es disfuncional. Eso solo te llevará a sentir más rabia e impotencia.

Tus verdaderos amigos no se dejarán influir por sus opiniones y el resto ya no deben formar parte de tu vida. Ahora es momento de crear relaciones positivas y recíprocas, si eso significa decir adiós a mucha gente debes aceptarlo como parte del proceso para dejar atrás esta etapa tan terrible. Empieza a crear un círculo de confianza muy pequeño y con gente que no te recuerde tu vida anterior.

 

Guarda y recopila todos los documentos posibles

Si realmente te estás enfrentado a una persona tóxica todo lo que digas y hagas no solo puede ser, sino que va a ser usado en tu contra. Cualquier mensaje, correo o comentario que realices lo usará para sus fines, incluso puede emplear mensajes que ha guardado antes de la separación.

Debes guardar todos los documentos relativos a manutención, pagos de hipoteca, impuestos o comunicaciones con tu expareja. Debes actuar con mucha calma y la cabeza fría. Cada error que cometas en esta situación puede salir muy caro.

En estos casos también es muy recomendable, cuando tienes que estar en presencia de tu expareja, estar acompañado por un testigo para evitar posibles situaciones incómodas o falsas acusaciones.

 

No entres en su juego

Es importante mantener tu comportamiento al margen de la otra persona. Un buen asesoramiento es fundamental y en estos casos aún más. Explica a tu abogado la situación de manera objetiva, sin entrar en descalificaciones pero dejando claro la situación. Con toda seguridad no será la primera vez que tu abogado vive esa situación y él o ella te guiarán para salir lo mejor parado posible.

Mantente alejado completamente de su juego y no permitas que entre en tu mente. Debes mantenerte firme en todo momento y no demostrar el menor síntoma de debilidad. No permitas que tu comportamiento se vea demasiado condicionado por el comportamiento de la otra persona.

La mayoría de los jueces ven con mucha claridad cuando alguien está usando el divorcio como arma contra otra persona. Aunque a veces puede pasar mucho tiempo debes confiar que la justicia tarde o temprano prevalecerá. Si no es así acepta la realidad e intenta que te afecte lo menos posible, aunque no resulte nada fácil.

Márcate objetivos para mejorar tu calidad de vida y sobre todo sigue tu camino sin mirar atrás. Si tu exmujer trata de hacerte la vida imposible no permitas que ocupe ni un minuto más de tu vida. Tu pasado puede haber sido duro pero tu futuro lo estás empezando a construir ahora, no desaproveches la oportunidad de crear algo positivo.

Recuerda la frase de Nietzsche: Quien se enfrenta a monstruos cuídese de no convertirse a su vez en uno.