Cómo Ser un Gran Padre Tras el Divorcio

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Cómo Ser un Gran Padre Tras el Divorcio

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Las consecuencias de un divorcio para los hombres pueden ser muy diversas. Desde acabar con el bolsillo muy tocado hasta ser atacada su dignidad sin recibir reparación alguna. Todo esto hace que su calidad de vida pueda ser considerablemente inferior durante un tiempo. Por si esto fuera poco en muchas ocasiones los padres son separados de sus hijos sin ninguna justificación razonable para ello.

Tanto si puedes pasar tiempo con tus hijos de manera habitual o te han privado de ese derecho es fundamental cuidar vuestra relación para que se haga más y más fuerte con el tiempo. Esto también ayudará a tus hijos a afrontar la nueva situación de una manera menos dolorosa y más positiva.

No es fácil ser padre después de un divorcio, pero estos consejos te ayudarán a centrarte en mantener una buena relación con tus hijos y olvidarte de los aspectos negativos de la ruptura.

Nunca hables mal de su madre delante de tus hijos

Si la relación con tu expareja no es muy positiva debes buscar otra manera de desahogarte que no sea delante de tus hijos. Debes tener presente que la relación que tu mantenías con tu exmujer ya no existe y puede que estés dolido por ello pero la relación que ella tiene con los niños durará siempre.

Si no te sientes cómodo hablando de su madre cuando ellos lo hacen puedes limitarte a escuchar sin indagar más. Hablar mal de su madre solamente conseguirá dañar emocionalmente a los niños. Si todos los niños necesitan seguridad y sentir que sus padres les quieren imagina unos niños que han visto como su familia se ha roto para siempre y que tienen que vivir con sus padres separados de por vida.

Todos somos humanos y en ocasiones se nos puede escapar alguna expresión fuera de lugar, pero es muy importante evitar expresiones que puedan herir la sensibilidad de los niños con respecto a su madre. Eso les hará aún más difícil la separación.

 

Para ser un buen padre hay que pasar tiempo con tu hijo

Busca actividades para hacer juntos con antelación que hagan que ellos puedan pasar un buen rato. No se puede ser un buen padre con el mando a distancia, es necesario implicarse y pasar tiempo con tus hijos incluso si eso significa hacer actividades que no te gustan. Para ser un buen padre debes ocuparte del cuidado de tus hijos sin dejar a cargo a terceras personas de manera habitual.

Actividades como cocinar platos elaborados, planchar su ropa o cuidar su higiene deben ser prioridades para ti. Para muchos hombres, y mujeres, dejar de compartir este tipo de tareas y pasar a ser el único cuidador es muy duro, pero siempre resulta más positivo afrontar las situaciones con firmeza lo antes posible que estar lamentándose por una situación que no tiene marcha atrás.

 

Mantén una rutina para que tus hijos se sientan seguros

Las rutinas son fundamentales para los niños, les hacen sentirse más seguros y tranquilos. Si es posible cooperar con tu expareja en este sentido intentad crear una rutina común para que el cambio de hogar sea lo más llevadero para los niños.

Si tu expareja hace imposible esta colaboración crea tu propia rutina y normas cuando los niños estén contigo. La hora de acostarse, de las comidas y repetir una rutina antes de acostarse os ayudará a sentiros cada vez más cómodos en la nueva situación.

 

No le hables demasiado del divorcio ni emplees un lenguaje victimista

Si estás pasando un mal momento por tu divorcio busca la manera de exteriorizarlo sin que tus hijos estén presentes. Ahora lo que más necesitan los niños es un padre fuerte que sepa afrontar esta situación con la mayor entereza posible.

Tener unos padres divorciados no es agradable pero tampoco es el fin del mundo. No les hagas verse como unas víctimas empleando un lenguaje que pueda hacerles sentirse así. Intenta hablar de manera positiva sobre vuestro presente y vuestro futuro. Que los niños crezcan en un ambiente agradable y feliz, al menos cuando están contigo, depende exclusivamente de ti.

Hay infinidad de personas adultas que han crecido con padres separados y tienen una vida fantástica mientras otros muchos han crecido con sus padres juntos y son gente terriblemente amargada. La situación es la que es pero lo que tú hagas de ella depende de ti. Céntrate en motivar a tus hijos y hacerles ver que no es tan grave, que pueden tener una vida muy agradable incluso en esta situación tan difícil para ellos.

 

No te conviertas en un “papá Disneylandia”

El término papá Disneylandia se refiere a aquellos padres que cuando están con sus hijos les llenan de regalos y golosinas sin implicarse en la disciplina. Es muy difícil encontrar el equilibrio en la disciplina para niños que han pasado o están pasado algo tan difícil como es la separación de sus padres pero aún así debes implicarte en ella.

Un padre debe educar y enseñar a sus hijos a afrontar la vida. Limitarse a regalar o dar premios acaba siendo contraproducente para los niños ya que les impide aprender la importancia del esfuerzo o la disciplina y pueden acabar confundiendo lo que realmente es una figura paterna.

Desgraciadamente hay tanto padres como madres que ven el afecto de los niños como una competición y hacen lo que sea para que sus hijos les prefieran a ellos. Al final esta situación acaba perjudicando a los más indefensos, los niños, que ven como sus propios padres les usan como peones en una partida de ajedrez en la que ninguna persona razonable y madura participaría.

 

Valida sus emociones

Uno de los aspectos más importantes a nivel emocional es la validación de los sentimientos y las emociones. Si cuando somos adultos nos duele que las personas más cercanas ignoren o minimicen nuestras necesidades imagínate lo que puede sentir un niño o niña pequeños.

Los niños deben sentir que sus emociones son validadas por sus padres. Esto no quiere decir que haya que darles la razón siempre o dejarles que actúen a su manera. Simplemente se trata de razonar con ellos, reconfortarles y transmitirles seguridad. Cuando tus hijos se sientan mal por algo habla con ellos y no quites importancia a lo que sienten. Tal vez para ti no tenga importancia pero si ellos se sienten mal debes transmitirles seguridad y no indiferencia.

 

Mantén la calma

En este tipo de situaciones como el divorcio se producen momentos de mucho estrés y es difícil saber exteriorizar esas emociones de manera sana. Si la situación en sí ya es estresante estar al cuidado de manera exclusiva de uno o varios hijos lo es aún más. Por mucho amor que sientas por tus hijo siempre habrá momentos en los que pienses que ya no puedes más.

Es importante aprender a hablar de manera calmada y saber controlar los nervios. Si te sientes muy estresado pide a alguien que te ayude, respira profundamente o tómate unos minutos para relajarte, pero no permitas que ninguna situación te desborde.

El bienestar de tus hijos pasa necesariamente por saber que están en un hogar donde se sienten seguros y tranquilos. Si elevas el tono de voz de manera habitual o generalmente te muestras nervioso, tenso o crispado acabarás por pasar esa manera de actuar tan reactiva a tus hijos.

No pasa nada si alguna vez te enfadas y hablas más alto de lo que deberías pero intenta que sea el menor número de veces posible de manera que tus hijos perciban que eres una persona que se sabe controlar incluso en los momentos más tensos.