Deja de Ser un “Buenazo”

Deja de Ser un “Buenazo”

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Ser un “buenazo”, lo que en inglés llaman “nice guy”, puede tener un impacto muy negativo en tu vida. No solo va a afectar a tus relaciones con las mujeres, también con tus amigos, en tu trabajo, tu productividad y en definitiva en tu calidad de vida.

No se trata de lamentarte por los errores pasados o castigarte. La mayoría de los hombres en ciertos momentos de nuestra vida adoptamos algunas actitudes como las que describo aquí. Lo importante es ser capaz de hacer una introspección personal e identificar los obstáculos que te impiden crecer y progresar tanto internamente como persona como externamente en tu calidad de vida.

Si sientes que algunos de estos comportamientos reflejan tu realidad no pienses en tu pasado, modifícalos poco a poco y sigue progresando.

 

¿Qué implica ser un “buenazo”?

 

Busca la aprobación

Un buenazo es un hombre que basa sus relaciones en la aprobación de los demás, especialmente de las mujeres. Esto le lleva a buscar la aprobación por encima del respeto y a no expresar de manera abierta y madura sus necesidades o deseos. Intenta mantener relaciones siendo bueno y atendiendo las necesidades ajenas por encima de las suyas propias. Esto en muchas ocasiones conlleva que tenga barreras y límites muy bajos y acabe en relaciones disfuncionales con mujeres narcisistas.

Evita el conflicto

Buscar la aprobación le lleva a evitar conflictos porque de no hacerlo puede causar malestar a otra persona. Esto se da en todo tipo de situaciones, tanto laboralmente como con los amigos, la pareja o en situaciones de la vida diaria.

Tiene tendencia a la dependencia emocional

El comportamiento dentro de las relaciones se caracteriza por la dependencia emocional y el deseo de mantener la relación a cualquier precio, incluso si eso implica su propio bienestar. También suele mostrarse celoso, llegando en ocasiones a la celotipia, y puede llegar a ser controlador en las relación.

Tiene baja autoestima

Su autoestima es baja y esto condiciona todos los ámbitos de su vida. Ser bueno y agradar a los demás es su prioridad. Incluso si eso implica dejar de ser bueno consigo mismo.

Suele procrastinar

 Es habitual que tenga problemas para ser productivo debido a su tendencia a dar muchas vueltas a las cosas y vivir en su mente. Esto le hace muy difícil centrarse en algo externo y mantener altos niveles de concentración y motivación durante mucho tiempo.

 

6 Claves para Cambiar

 

1.- No evites el conflicto

Hay que aceptar la realidad de que no puedes caer bien a todo el mundo y que en ocasiones debes priorizar tus necesidades y expresar tus ideas o emociones abiertamente.

Esto implica que cuando haya algo que no te gusta sepas expresarlo de manera madura y asertiva, incluso si eso implica que la otra persona se sienta mal.

Cuando desatiendes tus necesidades o no expresas tus ideas o sentimientos no puedes tener relaciones recíprocas ni avanzar en la vida. Las relaciones sanas y maduras se basan en la sinceridad. Cuando escondes tus emociones o necesidades para satisfacer a otra persona estás perdiendo tu valor como hombre.

Hay muchos hombres dispuestos a convertirse casi en esclavos con tal de tener una mujer al lado pero son muchos menos los que están dispuestos a ser sinceros y hacerse respetar incluso si eso les cuesta la relación. Eso las mujeres lo respetan, pero lo que no respetan es a alguien cuya prioridad es mantener la relación incluso si es a costa de su propio bienestar.

2.- No te centres en el resultado de tus acciones

El buenazo suele tener una preocupación excesiva por los resultados de sus acciones y sobre cómo afectarán estas a los demás. No se trata de actuar a lo loco sin pensar en las consecuencias, sino de tratar de hacer lo correcto incluso si eso implica que puede que no salga bien.

Esto se ve muy claro en las interacciones con las mujeres. A un buenazo le resulta terriblemente difícil empezar una conversación con una mujer que le atraiga porque le preocupa que la mujer le rechace. Por eso es tan importante en ocasiones aprender a desensibilizarse ante un rechazo o un fracaso. No olvides que esas mismas acciones que han fracasado en otro momento pueden suponer un éxito.

3.- Cuida tu imagen

Los buenazos pueden llegar a despreocuparse demasiado de su aspecto físico. Hacer ejercicio, cuidar la dieta y mejorar la manera de vestir son aspectos que pueden ayudarte en gran medida a dejar atrás esta tendencia al “buenismo”. Si te ves bien y transmites una imagen de disciplina y seguridad te resultará mucho más fácil aumentar tu autoestima y ser consciente tu valor como hombre y como persona.

4.- Sé productivo

Einstein dijo en una ocasión: “Si quieres tener una vida feliz, átala a un objetivo. No a las personas o a las cosas”. Cuando condicionas tu vida a los deseos o al comportamiento de los demás dejas de dedicarte a tu bienestar y a tu felicidad y por lo tanto dejas de tener el control sobre esos aspectos.

Por muy buen marido, novio o amigo que seas la gente siempre te puede fallar, traicionar o dejar tirado. Cuando consigues que tus objetivos sean una prioridad en tu vida y logras ser productivo cualesquiera que sean tus circunstancias sientes que progresas y que tienes el control de tu vida.

Es tan sencillo como esto, para mejorar tu vida debes actuar de manera firme, constante y duradera. Ser productivo es la mejor y probablemente única manera de lograrlo.

5.- Rompe tu rutina

A un buenazo le resulta muy incómodo salir de su rutina o de lo que hoy se denomina su “zona de confort”. La seguridad es una necesidad básica, pero para lograr nuevos objetivos hay que emprender nuevas acciones. Vivir en tu zona de confort solo hará que vivas repitiendo el mismo día una y otra vez. Debes avanzar, enfrentarte a nuevas situaciones y salir de la comodidad de la rutina.

6.- No consumas pornografía

Otra característica de los buenazos es que pueden llegar a desarrollar adicción a la pornografía. El consumo excesivo de pornografía conlleva cambios perjudiciales a nivel cerebral.

En ocasiones esto produce disfunciones durante las relaciones sexuales. Otro síntoma es la disminución en la motivación e interés por las relaciones sexuales debido a que durante el consumo de pornografía el cerebro puede segregar dopamina y oxitocina, neurotransmisores relacionados con el placer y la recompensa. El hecho de que el cerebro obtenga su “recompensa” de este modo hace que sienta menos motivación para obtenerla en relaciones sexuales.