Divorcio: Qué Debes Saber

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Divorcio: Qué Debes Saber

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Este artículo no debe ser, en ningún caso, un sustituto del asesoramiento personal de un abogado. Lo que pretendo reflejar en él son unos conocimientos básicos pero a su vez fundamentales sobre el proceso que te ayudarán a entender qué esperar de esta situación y cómo afrontarla con mayor seguridad.

1.- Intenta evitarlo.

Puede resultar un poco paradójico pero el primer paso que debería darse es intentar evitar el divorcio. Desgraciadamente cuando alguien se plantea el divorcio la situación ha llegado a tal punto que no suele haber marcha atrás pero lo que marca más la diferencia es comenzar el proceso.

Una vez que se contacta con un abogado el porcentaje de personas que cambian de opinión es ínfimo por eso es importante intentar evitarlo antes de llegar a ese punto. Muchos abogados incluso recomiendan a sus clientes, especialmente cuando hay hijos, intentar evitarlo ya que son conocedores de lo doloroso que puede resultar y las consecuencias del mismo.

En muchas ocasiones la situación hace imposible la convivencia. En esos casos el divorcio, lejos de ser un problema, acaba siendo la única solución. Cuando tu pareja ya no quiere intentar luchar por la relación, si te encuentras en una relación dañina con una pareja tóxica, cuando ya no puedes confiar en tu pareja o simplemente cuando ya no hay rastro de amor, cariño, vida sexual satisfactoria, complicidad o reciprocidad emocional lo mejor es aceptar la realidad y dejar de esforzarse por lograr algo imposible.

Si tienes la opción de salvar la relación, ya sea porque tú has tomado la decisión o porque tu pareja acepta volver a intentarlo, lo más recomendable es que intentéis superarlo juntos. En ocasiones incluso resulta beneficioso distanciarse un poco para poder coger perspectiva y empezar poco a poco a crear recuerdos y experiencias positivas juntos.

 

2.- Primeros pasos cuando se comienza el proceso

Si al final no hay otra solución salvo la ruptura lo primero que debes hacer, siempre y sin excepciones, es mantener la calma. Si te sientes traicionado, enfadado o simplemente triste debes canalizar esas emociones de la manera adecuada. Habla con tus amigos, con tu familia, con un terapeuta, con un abogado, con un coach, con alguien de confianza, pero no exteriorices ninguna de esas emociones con tu mujer o nadie de su entorno. Mantener la calma y controlar las emociones es sin duda el primer y más importante paso y te ayudará a evitar conflictos innecesarios.

El siguiente paso es asesorarse de la manera adecuada. Debes solicitar una consulta con un abogado o abogada matrimonialista. Los precios suelen rondar los 70 euros aunque varían mucho. Esta consulta no te obliga a nada, simplemente sirve para solucionar tus dudas y tal vez saber si ese abogado es el adecuado para representarte durante el proceso. Si no dispones de muchos recursos económicos hay asociaciones de divorciados que por una cuota anual ofrecen servicios jurídicos y otros muchos beneficios.

3.- Divorcio de mutuo acuerdo o contencioso

Un proceso de divorcio puede darse de mutuo acuerdo, donde ambas partes pactan un convenio regulador que establezca las condiciones tras el divorcio, o mediante un procedimiento contencioso donde será un juez quien dictamine las condiciones en una sentencia.

Si queréis llegar a un acuerdo y evitar a los tribunales un abogado puede representaros a ambos o podéis elegir ser representados por dos abogados. En el primer caso los costes son menores pero no siempre es la opción correcta. Debes hablar con tu mujer sobre el tema.

Sin duda lo más recomendable es alcanzar un acuerdo, aunque no a cualquier precio. En ocasiones, aunque haya buena fe, hay ciertos temas como la custodia de los hijos o aspectos económicos donde es simplemente imposible alcanzar un acuerdo con el que las dos partes estén satisfechas.

No debes aceptar un acuerdo simplemente por evitar un contencioso, las condiciones que firmes en un convenio regulador, una vez ratificado ante el juez, son definitivas salvo cambios sustanciales en la vida. Si las condiciones que te ofrecen son muy desfavorables para ti y no hay posibilidad de cambio tal vez la opción correcta sea empezar un proceso contencioso.

En el caso de alcanzar un acuerdo es importante tener en cuenta que el convenio regulador debe estar redactado correctamente y de manera muy detallada. No es recomendable aceptar acuerdos reguladores tipo como los que ofrecen algunos abogados por internet en los llamados divorcios express. Lo mejor es que sea redactado por un abogado de vuestra confianza y se adapte a vuestras circunstancias.

La custodia en días especiales tales como el cumpleaños de los hijos, reyes o vacaciones o especificar el pago de gastos ordinarios y extraordinarios son detalles que pueden pasar desapercibidos en el momento y sin embargo ser fruto de tensiones y desacuerdos en el futuro. De ahí la importancia de prestar mucha atención al convenio y redactarlo de la manera más detallada posible.

Una vez alcanzado el acuerdo definitivo se debe presentar la demanda de divorcio de mutuo acuerdo en el juzgado. El proceso termina cuando ambas partes ratifican ante el juez el convenio regulador y el juez dicta sentencia recogiendo lo establecido en el mismo.

 

4.- El divorcio contencioso.

Cuando resulta imposible alcanzar un acuerdo será necesario iniciar un proceso contencioso, si la otra parte no lo ha hecho ya. Es entonces cuando se presenta ante el juzgado una demanda de divorcio contencioso que será trasladada a la otra parte y que a su vez dará respuesta a la misma.

Este tipo de procesos son mucho más costosos a todos los niveles, tanto económicamente como a nivel emocional. Mucha gente observa atónita como quien era la mujer u hombre de su vida se transforma en un enemigo del que tiene que defenderse en medio de una guerra sin cuartel. Mantener una actitud respetuosa pero firme y asesorarse adecuadamente son dos de las claves para afrontar esta situación.

Cuando uno de los cónyuges se arroga un derecho de manera ilícita antes de la redacción de la primera sentencia, como puede ser la custodia de los hijos, resulta conveniente solicitar medidas provisionales. Estas medidas sirven como norma en el vacío que existe entre la presentación de la demanda de divorcio y la primera sentencia judicial. En la sentencia el juez puede ratificar o modificar dichas medidas.

Este procedimiento tiene lugar en un juzgado de primera instancia. Dependiendo de la provincia puede ser un juzgado de familia, aunque no siempre es el caso. El juez encargado del procedimiento dictará sentencia ante la cual se puede presentar un recurso de apelación siempre y cuando se trate de un divorcio contencioso. Dicho recurso debe ser presentado en un plazo no superior a veinte días hábiles a contar desde la notificación de la sentencia.

Este recurso de apelación se presenta ante el mismo juzgado que a su vez lo remitirá a la audiencia provincial. Generalmente se dictará sentencia sin llevar a cabo juicio salvo en casos donde se admita una prueba rechazada en primera instancia y que a su vez requiere de la celebración de una vista oral. Esta nueva sentencia puede ratificar la anterior o por el contrario modificar las condiciones de la misma.

Una vez notificada la sentencia se puede apelar mediante un recurso de casación ante el Tribunal Supremo pero en la inmensa mayoría de los casos dichos recursos no son admitidos a trámite.

Este es un breve resumen de lo que uno puede esperar ante un divorcio. Personalmente recomiendo intentar alcanzar un acuerdo y evitar llegar al contencioso, siempre que sea posible. No se debe tomar un divorcio como una manera de dañar o castigar a alguien. Las cicatrices emocionales y las consecuencias a nivel económico de estos procesos no pueden ser reflejadas fielmente en un artículo. Solamente las personas que lo han atravesado saben lo duro que puede llegar a ser.

Algunas personas empiezan estos procesos con la idea de causar el mayor daño posible a su expareja, incluso usando a sus hijos, para acabar con sentencias muy alejadas de las expectativas previas que tenían. Si la otra parte muestra una actitud respetuosa y está abierta a la negociación no dudes ni por un segundo en negociar. El enfrentamiento en ocasiones es la única manera de conseguir la paz, pero esa no debería ser la manera de solucionar los conflictos entre personas que han formado una familia juntos.